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PHOENIX – Las clínicas de atención médica en estados como California, Nuevo México, Colorado y Washington se están preparando para convertirse en “refugios seguros” para las personas embarazadas que viven en Arizona y otros lugares donde los abortos están restringidos o prohibidos.

Desde que la Corte Suprema de los EE. UU. anuló a Roe vs. Wade el 24 de junio, los proveedores médicos, los legisladores y los gobernadores de los estados controlados por los demócratas han prometido que quienes necesiten servicios de aborto podrán obtenerlos, siempre que puedan viajar para tal fin. 

“Si estás buscando un aborto, puedes venir a California, porque estamos listos para recibirte”, dijo la senadora estatal de California, Sydney Kamlager, demócrata por Los Ángeles. “Tenemos los fondos, tenemos la infraestructura y tenemos la compasión para recibirlos”.

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La cúpula del Capitolio de California se iluminó de rosa después de que la Corte Suprema de los EE. UU. revocara la histórica decisión que había legalizado el aborto en todo Estados Unidos. California es uno de varios estados sin restricciones de aborto que se posiciona como un “refugio seguro” para quienes buscan servicios. (Foto cortesía de la Oficina del Gobernador de California)

Dado a que Roe ya no aplica, es seguro o probable que al menos 26 estados prohíban el aborto, según el Instituto Guttmacher, una organización de investigación que apoya el derecho al aborto.

Después de la decisión de la Corte Suprema, los gobernadores de Oregón, Washington y California firmaron un acuerdo con el que se comprometen a “defender el acceso a la atención de la salud reproductiva, incluyendo el aborto y los anticonceptivos”.

En Colorado, el gobernador Jared Polis dijo que el estado no “retrocederá a una era arcaica en la que unos pocos poderosos controlaban las libertades sobre nuestros cuerpos y las decisiones sobre la salud”. Firmó una medida en abril codificando el acceso al aborto en la ley estatal.

De manera similar, la gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, firmó una orden ejecutiva el 27 de junio garantizando el acceso al aborto y diciendo que el estado no “consideraría intentos de extradición de otros estados” relacionados con cualquier persona que reciba o realice servicios de aborto.

“Mientras yo sea gobernadora, el aborto seguirá siendo legal, seguro y accesible en Nuevo México”, dijo.

La mayoría de los estados de los EE. UU. tienen algunas restricciones sobre el aborto, y varios ahora tienen prohibiciones completas, con excepciones solo para proteger la salud de la persona embarazada o, en algunos casos, cuando el embarazo es el resultado de una violación o incesto.

En Arizona, una prohibición de aborto a las 15 semanas entrará en vigencia en septiembre. Pero también hay una prohibición del aborto previa a la estadidad de Arizona, y el fiscal general Mark Brnovich dice que acudirá a los tribunales para asegurarse de que se cumpla la prohibición.

El complicado panorama ha dejado a los pacientes y proveedores en Arizona sin saber qué servicios pueden recibir o brindar. Como resultado, Planned Parenthood Arizona y otras clínicas de atención médica en el estado han dejado de brindar servicios de aborto.

“Va a inculcarse mucho miedo en los proveedores de atención de la salud reproductiva… y muchos pacientes no recibirán la atención que merecen durante los próximos dos años mientras esto se resuelve y se lucha en las cortes”, dijo la Dra. Victoria Fewell, una obstetra y ginecóloga de Tucson que dirige Arizonans for Reproductive Freedom.

Los proveedores y grupos de Arizona que recaudan dinero para ayudar a las personas de bajos ingresos a pagar los servicios de aborto están recopilando información sobre los recursos disponibles en los estados donde el procedimiento sigue siendo legal.

“Colorado y California van a ser grandes opciones”, dijo Fewell.

Sue Dunlap, presidenta y directora ejecutiva de Planned Parenthood Los Ángeles, dijo durante un seminario web después de que se anuló a Roe que las clínicas se habían estado preparando para expandir los servicios y aceptar clientes de otros estados mucho antes de que la Corte abordara el tema.

Planned Parenthood Los Ángeles es uno de los mayores proveedores de servicios de salud reproductiva en el condado de Los Ángeles y atiende a unos 250,000 pacientes en 21 centros de salud al año.

“Hemos estado planeando este momento durante años”, dijo Dunlap, y agregó que la organización ha trabajado para reforzar su infraestructura clínica, establecer relaciones con hospitales y otros proveedores de atención médica, y ayudar a capacitar a más médicos para que brinden servicios de aborto.

“No digo que sepamos cómo serán los próximos tres meses en términos de atención al paciente; no digo que sepamos cómo serán los próximos cinco a diez años. Sin embargo, en este momento sin precedentes, quiero que sepan que Los Ángeles ha sabido durante mucho tiempo… que tenemos un papel descomunal”.

Sin embargo, a otros les preocupa que las clínicas en los estados sin restricciones de aborto no puedan manejar la avalancha de pacientes.

Sapna Khatri, profesora y experta en políticas de atención reproductiva en la Facultad de Derecho de la UCLA, dijo que algunos funcionarios de Illinois le dijeron que esperaban un aumento del 5,000 % al 7,000 % en las pacientes de aborto, porque el estado es adyacente a otros que limitan o prohíben el procedimiento. 

Khatri señaló que algunos estados también restringen o prohíben los abortos con medicamentos o los servicios de telesalud para abortos con medicamentos.

“Entonces, esto significa que en estados como California, Illinois, Washington, Colorado, donde tenemos protecciones contra el aborto… las clínicas y los proveedores de aborto van a ver una demanda mucho mayor en sus servicios”, dijo.

Los defensores de la libertad reproductiva están preocupados por la brecha de equidad que surge al obligar a las personas a viajar para recibir servicios de aborto, y señalan que la mayoría de las personas que buscan abortos en los EE. UU. están empobrecidas.

Los legisladores de California han comenzado a establecer fondos estatales para ayudar a las personas embarazadas a pagar el costo del viaje, mientras que organizaciones sin fines de lucro, y asociaciones como la Federación Nacional del Aborto e Indigenous Women Rising, trabajan para juntar dinero y recursos para los necesitados.

Apple, Disney y Amazon se encuentran entre las empresas que les han dicho a los empleados que ayudarán a cubrir los gastos de atención fuera del estado.

Pero incluso cuando algunos toman medidas para facilitar el viaje para un aborto, los enemigos del aborto han planteado la idea de prohibir los viajes fuera del estado para recibir servicios.

En Missouri, que prohibió los abortos tras la sentencia judicial del viernes, la representante estatal republicana Mary Elizabeth Coleman introdujo una medida a principios de este año para hacer ilegal realizar o “ayudar o instigar” un aborto para un residente de Missouri “sin importar dónde se produjo ese aborto”. 

“Hay vallas publicitarias que dicen: ‘Ven a Illinois para tu aborto’. Ese tipo de publicidad sería ilegal”, dijo Coleman al presentar la propuesta.

Aunque esa medida fracasó, los defensores del derecho al aborto esperan ver más intentos de criminalizar los abortos fuera del estado.

En su opinión concurrente sobre Roe, el juez de la Corte Suprema Brett Kavanaugh abordó esa preocupación y escribió que el derecho constitucional a los viajes interestatales evitaría que los estados impusieran tales restricciones.

“¿Puede un Estado prohibir que un residente de ese Estado viaje a otro Estado para hacerse un aborto? En mi opinión, la respuesta es no”, escribió.

En California, más de 15 proyectos de ley de atención reproductiva están pasando por la Asamblea estatal, que van desde establecer fondos para ayudar a las personas a abortar hasta prohibir que las fuerzas del orden arresten a las personas que ayudan a quienes buscan abortar.

En noviembre, los californianos votarán sobre una enmienda propuesta a la Constitución estatal para garantizar a las personas dentro de los límites estatales el derecho al aborto y a los anticonceptivos.

Uniéndose a Dunlap y otros en un seminario web después de la decisión del 24 de junio, Kamlager comparó los esfuerzos de California y otros estados para ayudar a quienes buscan abortos con la red que alguna vez se usó para transportar a los afroamericanos esclavizados a la libertad.

“Tenemos la obligación de crear un ferrocarril subterráneo para la libertad reproductiva que permita que las mujeres de todas las razas, de todas las etnias, de todas las religiones puedan tomar decisiones sobre su cuerpo”, dijo, “para protegerse a sí mismas y a sus familias y sus futuros.”

La reportera de salud de Cronkite News, Adriana González-Chávez, contribuyó a este despacho.